miércoles, 12 de marzo de 2014

Machu Picchu







Es un lugar lleno de mística, es un monumento a la divinidad, en donde el hombre se siente realmente como una criatura de los dioses, el cariz abrumador de su espíritu, parece transportarlo a un lugar mágico donde cualquier cosa es posible, de manera inimaginable.
Es un lugar donde las fuerzas extrañas de naturaleza le transportan a uno a un estado cósmico incomparable, un estado que puede experimentarse sólo en Machu Picchu.
Es uno de los centros arqueológicos más famosos del mundo, y por ende, el atractivo turístico más visitado del Perú.
La ciudadela de Machu Picchu (voz quechua: montaña vieja) es hoy universalmente conocida, tanto por sus imponentes y originales ruinas, como por su incomparable situación al borde de un abismo, en cuyo fondo corren las aguas tormentosas del río Urubamba. Aún hoy, constituye un misterio cómo lograron, sus constructores, llevar inmensos bloques de piedra a la cima de la montaña y edificar tan bella ciudad.

Probablemente construida en el siglo XV, en la mayor dificultad topográfica, agreste e inaccesible. Es la máxima obra de intrepidez e inteligencia de la Cultura Inca. De origen religioso militar; tiene una extensión de 13 km². La ciudadela estuvo cercada por una gran muralla de 6 m. de altura y 1.8 m. de ancho. Se calcula que fue habitada por unas 10 mil personas. Construida en piedra granítica (paredes y muros), madera (puertas y vigas) y techos de paja.
Sin duda, constituía en su tiempo un puesto avanzado de un complejo de fortalezas incaicas, que defendían de los asaltos de los indígenas de la selva, el acceso a tierras incaicas del Valle Sagrado y acceso a la ciudad inca de Cuzco.
Teniendo como fondo escénico la montaña del Huayna Picchu (voz quechua: montaña joven) la ciudadela inca se divide en cuatro sectores. Al nor-oeste se ubica lo que probablemente constituía la zona religiosa principal, incluyendo la plaza llamada por Hiram Bingham "Plaza Sagrada", el templo de las "Tres Ventanas", el "Templo Sagrado", la "Mansión Sacerdotal" y el "Intihuatana", bloque de piedra labrada de carácter religioso, típico de la religión incaica.
El intihuatana (voz quechua: lugar donde se amarra el sol) es un observatorio solar, que permitía medir las estaciones del año y el transcurso del tiempo, sobre la base de las proyecciones de sombras.

Machu Picchu fue dada a conocer al mundo científico por Hiram Bingham, quien conducido por lugareños que la frecuentaban, llegó a ella el 24 de julio de 1911. Bingham, antropólogo norteamericano de la Universidad de Yale, inició los estudios arqueológicos y realizó una extraordinaria investigación de la zona. Bingham le acuñó el nombre de "La Ciudad Perdida de los Incas", a través de su primer libro "Lost City of the Incas"

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